lo que es muy largo para el útero de verdad

Thursday, June 07, 2007

Así está Caracas

por Jerónimo Pimentel

Chávez ha hecho que Venezuela sea fuente continua de debates en torno a la libertad de prensa. Los intelectuales latinoamericanos se dividen entre aquellos que buscan defender el modelo cubano-castrista que el gobierno “bolivariano” está adoptando cada vez más decididamente, y en quienes lo denostan por autoritario, criticando el peligro que conllevan los juegos de un dictador cada vez más estrafalario en su ejercicio de poder “revolucionario”, aunque respaldado por los petrodólares y las urnas (a Fujimori también lo votaban, con “v”). Este polvorín mediático ha arrojado algunos momentos dignos de recordar, como aquel reportaje del 2002 en el que un militar apunta y rastrilla un arma en la cara de Marco Sifuentes, por entonces periodista de ‘Entrelíneas’, quien daba cuenta del golpe y reposición de Chávez en el 2002 en medio de una lluvia de balas cerca del Palacio de Miraflores.

Todo esto a partir del excelente reportaje de Anuska Buenaluque desde Caracas, a quien consideramos desde hace un buen tiempo la mejor reportera de la TV peruana. A su conocido respeto por el lenguaje y su renuncia al abordaje superficial de cualquier tema, ha sumado el coraje como emblema distintivo de un periodismo que busca informar a costa de la propia integridad física. Recordando el viejo mantra del fotógrafo de guerra Robert Capa (“si la foto no es lo suficientemente buena es que no estuviste lo suficientemente cerca”), cuesta no reconocer que en determinadas ocasiones la temeridad es el requisito que un periodista debe tener para presentar al televidente casos como el de la violenta represión que hoy aqueja al país caribeño.

Veinticinco perdigonazos en el cuerpo e imágenes de policías disparando a quemarropa a periodistas extranjeros correctamente identificados podría ser el resumen de ‘Así está Caracas’, reportaje que no se limitó a exponer las tomas del ataque, acaso la tentación de un periodista más vedettero o dado a la victimización. Por el contrario, recabando testimonios, presenciando marchas y contramarchas, y aprovechando siempre la oportunidad de reportear desde el centro del fuego, Buenaluque, apoyada por las imágenes del valiente camarógrafo Michel Paredes y la edición de Jorge Sakihara, compuso un cuadro que refleja con bastante precisión las formas que la policía y las huestes gobiernistas han adoptado para mantener a raya a la opinión disidente. Si el Perú tuviera un premio de periodismo, habría que dárselo a este reportaje de ‘Cuarto Poder’.


(de CARETAS 1979)

1 comment:

filomeno2006 said...

Anuska Buenaluque, motiovo de orgullo para España

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