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Tuesday, March 13, 2018

Carlos Álvarez y el último psicosocial del SIN

18 de agosto del 2002

Carlos Álvarez y el último psicosocial del SIN

Mañana, Carlos Álvarez declarará ante la Tercera Fiscalía Anticorrupción que lo acusa de haber recibido tres mil dólares mensuales provenientes del SIN, para apoyar la re-reelección de Fujimori. Para quienes recuerdan al Álvarez opositor y desafiante, siempre resultó extraño que se convirtiera en un oficialista rabioso y alineado. Él asegura que siempre fue fujimorista, pero, por ejemplo, nunca dejó de hacer un humor opositor en el teatro. ¿El fujimorismo televisivo de Carlos Álvarez se debió realmente a su convicción ideológica? ¿Le pagaron? ¿O, peor aún, lo chantajearon?

Escribe Marco Sifuentes / agenciaperu.com


Carlos Álvarez fue, durante años, el cómico político más talentoso y respetado del país. Él era simplemente el más gracioso, perspicaz y agudo en una época en la que muchos no querían ver la corrupción evidente del gobierno de Fujimori.

Álvarez sabía quién era quién, y no le importaba burlarse del poder, ni desafiarlo invitando a personajes o tocando temas que eran vetados en otros espacios.

Pero el año 2000, el comediante fue contratado por el canal del Estado, y cambió radicalmente su línea editorial. Durante la campaña, se dedicó, con muy poca gracia, a repetir palabra por palabra el discurso de Fujimori.

Era como si Carlos Álvarez, en lugar de ser el imitador, se hubiera convertido en el doble del ahora prófugo ex presidente. Y mientras más crítico el momento político, sus imitaciones eran mas agresivas contra la oposición, personajes claves, y sucesos trascendentales, como la Marcha de los Cuatro Suyos.


EL FUJIMORISMO ESCONDIDO


Álvarez frente a Palacio de Gobierno, en plena etapa en Canal 7.
Ahora el cómico se justifica alegando que en aquella época era fujimorista. Si bien alguna vez declaró que su mayor error fue "manifestar mi opción política en aquel entonces", resulta difícil creer que el opositor incisivo de 1998 pudiera haberse convertido en el fujimorista furibundo del 2000. ¿Qué hubo detrás de la transformación?

Según la denuncia de la fiscal anticorrupción Juana Meza, los secretarios de Montesinos, Maruja Arce, Mario Ruiz Agüero, y Matilde Pinchi Pinchi han declarado que Elsa Casas Sotomayor, directora del noticiero Confirmado y gerente de Canal 7, le entregaba mensualmente tres mil dólares en nombre del SIN. Lo mismo han declarado respecto de Tulio Loza.

Elsa Casas ha admitido ante la Fiscalía que coordinaba las noticias de Confirmado con Montesinos en el SIN, pero niega haber entregado dinero a ninguno de los dos cómicos.

EL CHANTAJE

Sin embargo, la transformación de Álvarez fue mucho más radical que el silencio de Loza.

Una metamorfosis que fuentes consultadas por agenciaperu.com atribuyen a un chantaje.

En setiembre del 2000, días antes del video Kouri-Montesinos, el SIN ejecutó lo que terminaría siendo su última campaña psicosocial, su último chantaje: según los diarios chicha, Carlos Alvarez era gay.

El desencadenante del chantaje habría sido una entrevista publicada en el diario El Comercio, el 1 de setiembre de ese año. Allí, Carlos Álvarez aseguró: "La televisión se ha trastocado, ha adquirido un giro muy polémico, agresivo y chocante", y continuó más adelante, "Todo esto me ha decepcionado. Me siento desfasado, no a nivel artístico sino por principios".

En ese momento tenía un show teatral llamado, muy apropiadamente, "Sin Censura", donde olvidaba su supuesto fujimorismo televisivo y se despachaba contra 'El Chino' y el 'Tío Vladi'.

"Felizmente, hay gente que no claudica", aseguró en la entrevista con El Comercio, "y es la que me ve en escena, la que va a ver a Hugo Salazar, a Cattone. Los que encienden el televisor para sintonizar a Marco Aurelio Denegri o Tomás Unger".

En aquel entonces, Fujimori seguía en el poder, y el humorista ya estaba cansado, asqueado.

EL ÚLTIMO PSICOSOCIAL


Las acusaciones contra el cómico, por parte de los diarios chichas destrozaron a Carlos Álvarez.
El 12 de setiembre, a los pocos días de la entrevista de El Comercio, se ejecutó la última campaña de los diarios chicha digitada desde el SIN. Según la prensa basura, la actriz cómica Nancy Cavagnari había dicho que Álvarez era homosexual.

Pero ese mismo día Nancy Cavagnari, en el programa de Beto Ortiz, y delante del mismo Alvarez, negó haber declarado lo que decían los diarios comprados por el fujimorato.

A los dos días, el video Kouri-Montesinos puso fin a todos los chantajes y los psicosociales del SIN, pero no a sus secuelas.

Agenciaperu.com intentó obtener la versión de Álvarez, pero no accedió debido a su situación legal.

Y es que, según fuentes consultadas por agenciaperu.com, éste no habría sido el primer chantaje que sufrió Álvarez. En 1995, un video supuestamente comprometedor habría llegado a las oficinas de La Revista Dominical. Sin embargo, Álvarez se enteró, y el asunto no trascendió.

Sobre el asunto de 1995, Raúl Dávila, productor, manager y vocero de Alvarez, aseguró que "en ese momento, gente como Nicolás Lucar, Álamo Pérez Luna y Beto Ortiz nos ayudaron mucho".

Pero sobre lo que padecieron en el 2000, Dávila -gerente de producción del canal del Estado durante esa época- fue más revelador: "Si fuera cierto, es una cosa que tratamos de mantener callada por muchos años. Es una pesadilla que aún no termina. Ya Carlos dirá lo que tiene que decir en su momento".


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